EL SEGURO DE CAUCIÓN Y LA NUEVA LEY DE INSTITUCIONES DE SEGUROS Y DE FIANZAS

 

Autor: Lic. Gabriel A. Reyes García

Especialista en Fianzas y Litigio Administrativo

Maestría en Derecho Fiscal 

El 28 de febrero del 2013 se aprobó el proyecto de la Ley de Instituciones de Seguros y Fianzas (LISF), la cual se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 04 de abril del 2013. Entrará en vigor 730 días naturales posteriores a su publicación, es decir, el 04 de abril del 2015. Con esto, se abroga la Ley General de Instituciones y Sociedades Mutualistas de Seguros y la Ley Federal de Instituciones de Fianzas. Asimismo, se tuvo que reformar la Ley Sobre el Contrato de Seguro (LSCS) para incluir disposiciones relativas al Seguro de Caución.

La LISF contiene los siguientes cambios principales:

a)  Esquema de Gobierno Corporativo más amplio.

b)  Nuevo método de cálculo para estimar el Capital de Solvencia con Modelos Internos.

c)  Implementación de un Área de Administración Integral de Riesgos que vigile, controle, documente e informe los riesgos considerados para medir el Capital de Solvencia.

d)  Se establece un régimen más estricto en la disciplina y supervisión de las instituciones aseguradoras y afianzadoras como Gobierno Corporativo, aspectos de transparencia y mejoras en la administración de riesgos.

e)  Se confía en mayor medida en la capacidad de las instituciones para administrar los riegos y mantener el control de la exposición al riesgo.

f)   Se busca la especialización de las instituciones aseguradoras.

g)  Se incorpora el seguro de caución como nueva forma de garantía.

h)  Las afianzadoras podrán transformarse en aseguradoras de caución.

 

Consideramos que los principales objetivos de la reforma son los siguientes:

1)  Modernizar la normatividad aplicable en materia de seguros y fianzas.

2)  Integrar en un solo cuerpo normativo las disposiciones aplicables en materia de seguros y fianzas dotando de unidad a las regulaciones que les son comunes.

3)  Fortalecer la gestión y la solvencia de las instituciones de acuerdo a los estándares y mejores prácticas internacionales.

4)  Incrementar la efectividad de las labores de regulación y supervisión en protección de los intereses del usuario.

5)  Establecer una nueva figura de garantía denominada Seguro de Caución.

 

La introducción del seguro de caución es sin duda, el aspecto más relevante de la nueva legislación para los usuarios.

Ahora bien ¿Qué es el Seguro de Caución? Es un contrato principal por virtud del cual la institución se obliga a indemnizar al asegurado a título de resarcimiento o penalidad de los daños patrimoniales sufridos, dentro de los límites previstos, al producirse las circunstancias acordadas en relación con el incumplimiento por el contratante del seguro de sus obligaciones legales o contractuales, excluyendo las obligaciones relacionadas con contratos de naturaleza financiera (Arts. 25, fracción III (Daños), inciso g y 27 inciso XII LISF.).

Las partes que intervienen en el seguro de caución son las siguientes:

Contratante: Es el obligado principal.

Asegurado: Es el acreedor del obligado principal.

Aseguradora: La institución que toma el riesgo.

 A diferencia de un seguro tradicional, en el seguro de caución, la falta de pago total o parcial no producirá la cesación ni la suspensión de los efectos del seguro de caución ni será causal de rescisión del contrato. Cabe señalar que la Institución de seguros no puede compensar las primas que se le adeuden con la prestación al asegurado ni reclamarle a éste el pago de la prima.

Además, todo pago hecho por la Institución de Seguros deberá serle reembolsado por el contratante del seguro, para lo cual la Institución de Seguros podrá solicitar las garantías de recuperación que considere convenientes.

En nuestra opinión, consideramos a la fianza como una garantía personal idónea para garantizar el cumplimiento de obligaciones con terceros, toda vez que el seguro está diseñado para respaldar acontecimientos futuros de realización incierta cuya realización no depende de la voluntad de los particulares.

Más aún, si tomamos en cuenta que el seguro de caución al igual que la fianza, necesitan que se determine el incumplimiento como condición para hacer efectiva la garantía, por lo que no se resuelve de raíz la problemática que se ha presentado al momento de reclamar pólizas de fianzas.

Falta menos de un año para que entre en vigor la nueva ley y como en todas las cosas, la práctica al momento de presentar la reclamación de conformidad con las nuevas disposiciones legales y la interpretación que realicen las instituciones afianzadoras, (mismas que deberán transformarse para ser aseguradoras  de caución), así como las instituciones públicas y particulares y en su caso los criterios que emita la autoridad judicial, nos irán dando la pauta sobre si fue o no acertada la introducción del seguro de caución como garantía para los usuarios.

Cualquier duda o comentario que usted estimado lector tenga, puede hacérnoslo saber a la dirección de correo electrónico greyes@reyesgarciaabogados.com donde con gusto daremos respuesta a sus inquietudes.